Lamborghini Centenario 4

Con sus 760 caballos de fuerza, el Lamborghini Centenario fue creado para derrotar a Ferrari.

El Lamborghini Centenario no es un coche “bonito”, pero si tiene esa apariencia dramática, que lo hace ver tremendamente atractivo, incluso aterrador. Pero no es bastante. La empresa de automóviles fundada en 1963 por un fabricante de tractores italianos llamado Ferrucio Lamborghini, desde un principio decidió que sus vehículos debían mecánicamente perfectos en el más amplio sentido de la palabra siempre con el objetivo de derrotar a su archirrival, el Ferrari, encabezado en aquella época por Enzo Ferrari. El nuevo Lamborghini Centenario, fue creado para jugar un papel un tanto diferente del resto de los Lamborghinis, si uno observa la apariencia y los colores como también los ángulos de la carrocería del Centenario, te darás cuenta que este fue concebido para convertirse en el nuevo chico malo de los súper autos y a juzgar por su apariencia ya lo está logrando.

El Lamborghini Centenario lleva su nombre por cumplirse los 100 años del nacimiento del fundador de la compañía, Ferrucio Lamborghini. Y a pesar de su extravagancia extrema, esto no es un gesto simbólico: el Centenario es un modelo de producción, aunque no será una producción masiva, ya que Lamborghini solo planea fabricar 20 coupés y 20 roadsters, lo que para colmo ya estaban vendidos incluso antes de su presentación en el salón de Ginebra. El Centenario, también es el automóvil de producción más poderoso en la historia de Lamborghini, con un motor de 760 caballos de fuerza V12 de aspiración natural, y uno de los más caros, con un precio de € 1,75 m (alrededor de £ 1,4 millones, o US$ 1,9 millones).

El diseño del Lamborghini Centenario, es agresivo, furioso, brutal, incluso peligroso. Las superficies grises brillantes del coche están decoradas con detalles espinosos. Las aletas y los ductos de ventilación acrecientan su imagen furiosa. Se trata de un coche que no se desliza a través del viento; sino por el contrario, lo corta y rebana a su tormentoso paso.

Uno no puede dejar de preguntarse cómo Ferruccio, que murió en 1993, se sentiría acerca de su regalo de cumpleaños número 100. Estaría impresionado por el diseño, sin duda; el Centenario es capaz de alcanzar de cero a 62 mph en tan solo 2,8 segundos y de alcanzar una velocidad máxima por sobre las 217 mph. Ferrucio estaría deslumbrado por el magistral uso de la tecnología y los materiales avanzados; el coche se hace a mano, casi en su totalidad de fibra de carbono e incorpora dichas características de vanguardia como la tracción total permanente, una suspensión adaptativa reológica de magneto e incluso incorpora el Apple carplay.

Pero mirando el coche, sospechamos que tal vez sentiría una punzada de remordimiento. Ya que recordemos que la gran motivación de Ferrucio Lamborghini para fabricar automóviles deportivos se debe a un desaire que sufrió de parte del propio Enzo Ferrari, de ahí en adelante Ferrucio tuvo como única meta producir y fabricar automóviles que fuesen superiores a ferrari en todo sentido, era como una venganza personal por aquel desaire sufrido por parte de Enzo Ferrari.

El moderno Lamborghini – Centenario – es la máxima expresión del temperamento de Ferruccio.