nueva hipotesis sobre el triángulo de las bermudas

Equipo cientifico noruego desarrolla una nueva hipótesis sobre el Triángulo de las Bermudas.

Las explosiones submarinas de metano serian las culpables de las desapariciones en el Triángulo de las Bermudas.

Han pasado varias décadas desde las desapariciones de barcos y aviones en el Triángulo de las Bermudas, desde que fueron informadas por primera vez por Edward Van Winkle Jones. Desde entonces, la gente ha llegado con algunas explicaciones extrañas, incluyendo la actividad alienígena, fuerzas sobrenaturales e incluso la ciudad perdida de la Atlantis. También conocido como el Triángulo del Diablo, el área se encuentra más o menos entre las Bermudas, Miami y Puerto Rico.

Aunque el mito del Triángulo de las Bermudas fue desacreditado en los años 1970, sigue siendo uno de los lugares más misteriosos de todo el mundo. Como parte de una nueva investigación, un equipo de científicos noruegos ha intentado explicar las muchas supuestas desapariciones en la región. El término “Triángulo de las Bermudas” fue acuñado por Vincent Gaddis en 1964. Pero sin embargo, no fue el primero en escribir sobre el tema. Los orígenes de la leyenda se remontan a un artículo de la Associated Press publicado en 1950.

Después de eso, varias teorías fueron presentadas, culpando a alienígenas y a fuerzas sobrenaturales por las desapariciones de barcos y aviones. El escritor Larry Khushi en su libro de 1975, El misterio del triángulo de las Bermudas: Resuelto, trata de darle una explicación a lo que acontece en esta zona, un tanto frustrado por la histeria colectiva mediante la exposición de las inconsistencias e inexactitudes en los libros de  Gaddis y otros escritores. En una investigación reciente, un grupo de científicos de la Universidad del Ártico de Noruega ha proporcionado una explicación más lógica, enfocando el origen de las desapariciones a explosiones de metano submarinas.

Los investigadores dieron con esta teoría, mientras examinaban los cráteres que se encontraban en el fondo marino del mar de Barents. Midiendo más de media milla de ancho y hasta 150 pies de profundidad, estos cráteres gigantes probablemente fueron creados como resultado de la explosión de gas metano. Estas explosiones, según el equipo, fácilmente podrían dañar los barcos y aviones que viajan por la zona. A medida que los científicos señalan, el gas metano se escapa de los depósitos de petróleo debajo de la cama del océano podría dar lugar a explosiones masivas que a su vez terminan arrastrando barcos hasta las profundidades del océano.

Mientras que la teoría actualmente espera la verificación, el equipo se está preparando para presentar sus investigaciones a la Unión de Geociencias Europea el próximo mes.