misterioso oceano de la Luna Europa

El misterioso oceáno de la luna Europa que se mantiene en estado líquido.

El helado exterior de la luna Europa podría ser lo que mantiene a su océano bajo la superficie libre de la congelación.

Aunque está situada lejos del sol, la luna Europa de Júpiter es un tesoro de características físicas únicas, incluyendo abundante oxígeno y agua corriente subsuperficial, que en conjunto lo convierten en uno de los lugares más probables para la vida extraterrestre. De acuerdo con una nueva investigación, el misterioso océano de la Luna Europa, permanece en estado líquido, a pesar de la bajísima temperatura en la superficie de la luna, esto, gracias al calor generado por el agitado continuo de la corteza helada de la luna bajo la atracción gravitatoria de Júpiter.

misterioso oceano de la Luna EuropaDescubierto en 1610 por Galileo, Europa es uno de los cuatro satélites galileanos de Júpiter, junto con Ganimedes, Calisto y Lo. Nombrado así por la amante de Zeus, el satélite cuya edad fluctúa del orden de los 4,5 mil millones de años, y es el sexto de Júpiter en términos de distancia. Los sobrevuelos de la sonda espacial en las últimas décadas han revelado la presencia de una costra de hielo-agua y una atmósfera enrarecida compuesta principalmente de oxígeno. Se cree que poseen un manto rocoso y un núcleo de hierro, similar a nuestro propio planeta. Hablando sobre las lunas de Júpiter, Christine McCarthy, de la Universidad de Columbia, dijo:

“Los científicos habían esperado ver, lugares fríos y muertos, pero de inmediato les llamo la atención su superficie llamativa. Es evidente que hay algún tipo de actividad, cosas tectónicas que se mueven alrededor y se agrietan. También hubo lugares en Europa que parecen estar en estado fundido a través del hielo.”

La temperatura de la superficie de Europa nunca se eleva por encima de menos 260 grados Fahrenheit (o menos 160 grados Celsius) cerca del ecuador, y menos de 370 grados Fahrenheit (alrededor de menos 220 grados centígrados) en los polos. A pesar de estas bajas temperaturas, los investigadores creen que existe un enorme océano global que corre por debajo la corteza exterior de la luna. Según una hipótesis que se baraja, habría una tremenda atracción gravitatoria por parte de Júpiter la cual provocaría  que la corteza helada del satélite este continuamente expandiéndose y contrayéndose, generando el calor suficiente para mantener el agua líquida.

Como parte de una investigación reciente, un equipo de geólogos de la universidad de Columbia y de la universidad de Brown ha llegado a la conclusión de que este proceso, conocido como la disipación de las mareas, podría producir mucho más calor en el ambiente gélido de Europa del que se pensaba. Publicado en la revista Earth and Planetary Science Letters, el trabajo podría ayudar a los astrónomos a estimar el espesor de la corteza helada de la luna Europa con una mayor precisión. McCarthy, que comparó el proceso a la acción de flexión repetida a una percha de metal, explicó:

“Si se dobla hacia atrás y adelante, se puede sentir  el calor en la unión. La forma en que lo hace es que los defectos internos dentro de ese metal se frotan uno sobre otro, y es un proceso similar a cómo la energía se disipa en el hielo.”

Hasta ahora, los investigadores se basaron en modelos mecánicos para analizar la superficie helada de Europa. Aunque tales modelos señalaron la presencia de agua corriente en la sub-superficie, esto no proporcionó una explicación adecuada para el tipo de flujos de calor que serían necesarios para crear este tipo de tectónica. Trabajando junto Reid Cooper en el laboratorio, McCarthy coloco muestras de hielo en un aparato de compresión especialmente diseñado. Las muestras, según el equipo, fueron sometidas a cargas cíclicas, con el propósito de experimentar la deformación repetida y los rebotes.

misterioso oceano de la Luna EuropaPara determinar la cantidad de calor generado durante el proceso, McCarthy y su equipo midieron el tiempo de retraso entre la aplicación de la carga y la distorsión del hielo. Anteriormente, se asumió que la fricción entre los granos de hielo es responsable de generar una parte importante del calor. Si ese fuera el caso, la cantidad de calor producido sería dependiente del tamaño de los granos de hielo. En un nuevo estudio, los científicos fueron capaces de alcanzar resultados similares, con independencia del tamaño de los granos de hielo. El calor, creen los investigadores, proviene de los defectos en la red cristalina del hielo, formado como resultado de la deformación repetida. Cooper, de la Universidad de Brown añadió:

Christine descubrió que, en relación con los modelos que la comunidad científica ha estado utilizando, el hielo parece ser un orden de magnitud más disipativo de lo que la gente había pensado. La belleza de esto, es que una vez que aclaremos los conceptos físicos que imperan, esto se convierte en algo tremendamente extrapolativo. Estos conceptos físicos son de primer orden para la comprensión del grosor de la corteza de la luna Europa. Una vez comprendida y estudiada la corteza, se podría determinar su composición química. Y si estamos enfocados en encontrar vida,  entonces, descubrir la composición química del océano es algo vital para seguir adelante.

Según el equipo, el nuevo estudio podría ayudar a desentrañar los diversos misterios que rodean a la luna Europa y su océano escondido.

Fuente: Universidad de Brown