gremlin

Enjambres de aviones no tripulados llamados Gremlin eliminarán los radares enemigos.

DARPA quiere flotas de Gremlins que podrán eliminar objetivos de radar u otro tipo de amenazas, para luego volver a la nave nodriza.

El origen del proyecto Gremlin, DARPA adoptó el nombre de Gremlin para su nuevo proyecto para lanzar una lluvia de aviones no tripulados reutilizables o también llamados Drones, destinados a sembrar el caos entre las defensas aéreas enemigas. La agencia acaba de conceder contratos a cuatro equipos que exploran diferentes enfoques para el proyecto de lanzar y recuperar los drones desde una nave nodriza. Los equipos incluyen al gigante de la aviación Lockheed Martin y General Atomics, fabricantes de los aviones no tripulados Predator y Reaper, así como Composite Engineering, la empresa que construye aviones teledirigidos incluyendo al BQM-167A Skeeter de 650 libras.

“Imagine una bandada en el que algunos GREMLINS actúan como señuelos, otros como emisores de interferencias, y otros como detectores de radar.”

Estos Gremlins serían lanzados desde una distancia segura, ya sea por un transporte, o bien por aviones de combate. Volarían hasta 500 millas hasta la zona del objetivo, harian el trabajo encomendado, y luego volverían a ser recogidos por un avión nodriza. DARPA espera que cada Gremlin pueda sobrevivir al menos 20 misiones.

En que se van a diferenciar los Gremlins? Según la declaración oficial de DARPA , estos se desplegarían con una mezcla de cargas útiles capaces de generar una variedad de efectos de manera distribuida y coordinada.

La misión más obvia será interrumpiendo la defensa aérea enemiga. Ya en la década de 1950, bombarderos B-52 llevaron misiles  señuelos ADM-20, llamados codornices. La codorniz era un avión no tripulado con turborreactor de un peso de 1.200 libras que era más rápido que el atacante. Gracias a sus lados planos, la codorniz tenía una respuesta de radar similar a la del B-52, y gracias a una fuente de calor, se veía en los sensores infrarrojos igual que el bombardero. La codorniz fue programada para hacer giros durante su vuelo de 40 minutos, por lo que era difícil de distinguir de la aeronave de lanzamiento.

Pero las actualizaciones de los radares, hicieron obsoleta a la codorniz en la década de 1960, dando paso a señuelos más avanzados. La Fuerza Aérea utiliza actualmente el señuelo miniatura llamado Raytheon más conocido como MALD, un elegante misil crucero de 280 libras, que puede imitar a varios aviones.  La versión MALD-J cuenta con emisores de interferencias electrónicas, y la combinación de señuelos y bloqueadores pueden “engañar, distraer y saturar” sistemas de radar con señales falsas. Los señuelos de aviones no tripulados pueden acercarse y operar dentro del “rango sin escape” de los sistemas de radar, algo muy peligroso para los aviones tripulados. Esto aumenta la potencia efectiva de la misión.

Hay dos factores que podrían hacer que los Gremlins fuesen mucho más eficaces que los señuelos no tripulados anteriores. Una de ellas es que están diseñados para ser baratos y reutilizables, con un costo no superior a los US$ 700.000 dólares por avión no tripulado. Esto significa que pueden ser desplegados en grandes cantidades.

En un documento de la Naval de la Postgraduate School, Ibrahim Kocaman describe cómo un enjambre de drones puede formar una “matriz de redes inalámbricas dispersas.” Mediante la sincronización de sus señales, y actuar como una sola unidad de interferencia como una antena virtual gigantesca. Kocaman dice que incluso con un bajo nivel de coordinación, el enjambre tendrá más potencia de interferencia y de mayor alcance que si los drones trabajaran por separado. Incluso si algunos de los aviones no tripulados son derribados, el bloqueo continuaría. La misma técnica de interferencia puede ser usada para bloquear las comunicaciones u otras señales, como el GPS utilizado por los navegadores por satélite.

Los Gremlins, no pueden limitarse a las interferencias. Raytheon ha demostrado una versión de ataque de precisión del MALD, y la idea de armar a los drones no es nueva.

Se necesitaría adiciones de hardware mínimos para utilizar estos Gremlins como misiles. La tecnología desarrollada para detonar el combustible no usado en un misil crucero lo convierte en una potente bomba termobárica, que permitiría a tales aviones no tripulados poder atacar objetivos sin la necesidad de llevar una ojiva. (Después de todo, nadie quiere entrar y coger un avión no tripulado con explosivos y traerlo de vuelta a la nave nodriza). De esta manera, los Gremlins podrían ser mortales, y todavía podrían volver a volar al día siguiente.

El plan actual de DARPA exige un Gremlin de prueba para demostrar sus capacidades de lanzamiento y de recuperación en el aire. Mientras tanto, la Fuerza Aérea tiene su propio programa de aviones no tripulados lanzados desde el aire con un alcance de 2.000 millas y un peso de hasta 2.700 libras, por lo que volverían al punto de recogida después de una misión de aproximadamente 12 horas.