Solar Impulse 2 completa la vuelta al mundo

El avión Solar Impulse 2 completa la vuelta al mundo después de volar 25.000 millas, una travesía que comenzó hace poco más de un año.

El primer vuelo alrededor del mundo en ser alimentado únicamente por la energía solar, aterrizó en Abu Dabi, el mismo lugar desde el cual despegó por primera vez en un viaje épico de 25.000 millas (40.000 kilómetros) que comenzó hace más de un año.

Desde su despegue en marzo del año 2015, el Solar Impulse 2, un avión impulsado solamente por energía solar y fabricado con ingeniería suiza, solo ha hecho 16 paradas en todo el mundo sin usar una gota de combustible, demostrando, que el uso de tecnologías limpias pueden reducir a la mitad el consumo de energía del mundo, además, del ahorro de recursos naturales y la consiguiente mejora en la calidad de vida.

“Nuestra misión ahora es continuar motivando a las personas, las empresas y a los gobiernos a utilizar estas mismas soluciones donde quiera que tengan sentido”, estas fueron las palabras del presidente de Solar Impulse y piloto, Bertrand Piccard, en un comunicado antes de aterrizar el avión en Abu Dabi.

El avión es propulsado únicamente por 17.248 células solares, las que transfieren la energía para sus cuatro motores eléctricos que a su vez accionan las hélices del avión. Durante la noche la energía se obtiene de cuatro baterías de polímero de litio, que son recargadas durante el día. La envergadura del avión se extiende a los 236 pies (72 metros), lo suficientemente extenso como para atrapar la energía del sol.

El peso del avión bordea las 5.070 libras (2.300 kilogramos), el avión pesa casi tanto como una camioneta o un camión de tamaño medio. Un Boeing 747 vacío, en comparación, pesa 400.000 libras (180.000 kilogramos). Para ayudar a mantenerlo estable durante los despegues y aterrizajes, el avión se guió por corredores y ciclistas, quienes ayudaban en la tarea.

A pesar de su misión histórica, el viaje del Solar Impluse 2 estaba lejos de ser rápido y libre de problemas.

Los pilotos se enfrentaron a un retraso de nueve meses hace un año, después de que las baterías del avión fueron dañadas durante el vuelo entre Japón y Hawaii. También se retrasó durante más de una semana en El Cairo y en su último vuelo a Abu Dabi cuando Piccard se enfermo y también sufrió retrasos debido a las malas condiciones climáticas durante algunas etapas de su viaje alrededor del mundo.

Durante su viaje, el Solar Impluse 2 completo, más de 500 horas de vuelo, volando a una velocidad media de entre 28 mph (45 kmh) y 56 mph (90 kmh). Se hicieron paradas en Omán, la India, Myanmar, China, Japón, los EE.UU., España, Italia, Egipto y los Emiratos Árabes Unidos. Sus paradas norteamericanas incluyeron California, Arizona, Oklahoma, Ohio, Pensilvania y Nueva York.

“Al volar alrededor del mundo gracias a las energías renovables y las tecnologías limpias, hemos demostrado que ahora podemos hacer que nuestro mundo sea más energéticamente eficiente”, dijo André Borschberg.

El avión de fibra de carbono es un avión de un solo asiento, lo que significo que sus dos pilotos suizos – Piccard y André Borschberg- tuvieron que hacer turnos para volar en solitario por largos días y noches. Para calmar sus mentes y manejar la fatiga durante los vuelos de larga duración en solitario, Borschberg practico yoga y Piccard, la auto hipnosis.

Los pilotos descansaban un máximo de 20 minutos a la vez, repitiendo las siestas 12 veces a lo largo de cada tramo de 24 horas.

Le tomó 70 horas a Piccard cruzar el Océano Atlántico, y esta fue la primera que un avión impulsado por energía solar lograba tal hazaña.

El vuelo de Borschberg sobre el Océano Pacífico duro 118 horas, o cinco días y cinco noches, haciendo añicos el récord anterior de la duración del vuelo más largo de un avión en solitario.

Ninguno de los pilotos pudo ponerse de pie en la cabina durante el vuelo, pero el asiento reclinado para el estiramiento y su colchón podía ser removido para tener acceso a un inodoro. Las gafas usadas sobre los ojos del piloto destellaban luces para despertarle, mientras brazaletes colocados debajo de sus trajes zumbaban cuando el avión no estaba en el nivel adecuado de vuelo.

El avión también no tienen una cabina presurizada por lo Borschberg y Piccard podían sentir los cambios de temperatura. Los niveles de oxígeno en la sangre del piloto fueron monitoreados y enviados de vuelta al control de tierra en Mónaco.

Las altas temperaturas en el Medio Oriente en esta época del año y las corrientes térmicas provocaban turbulencias que obligaron a Piccard a volar períodos más largos de tiempo con una máscara de oxígeno. Esto mientras se ponía a prueba la última etapa del viaje de El Cairo a Abu Dhabi, la que demoro aproximadamente tres días y dos noches.

Piccard, de profesión psiquiatra, es el hijo del explorador submarino Jacques Piccard y un nieto del aeronauta Auguste Piccard. En 1999, se convirtió en la primera persona en circunnavegar el globo sin escalas en un globo de aire caliente.

Borschberg, ingeniero, licenciado del Massachusetts Institute of Technology, es también un empresario. Este puso en marcha el proyecto Solar Impulse en 2003 con Piccard.

El proyecto tuvo un costo estimado de más de US$ 100 millones de dólares. Masdar, la compañía de energía limpia del gobierno de Abu Dhabi basada en EAU, fue el principal patrocinador del vuelo.

Hubo más de 40 patrocinadores adicionales, incluyendo Omega, la compañía química belga Solvay, la empresa de automatización sueco-suiza ABB, el fabricante suizo Schindler, Google y Moet Hennessey, entre otros.