F-35 en una toma infrarroja muestra lo sigiloso

El F-35 en una toma infrarroja muestra lo sigiloso que es, y porque es actualmente uno de los aviones caza mas peligrosos de la actualidad.

El sigilo en el F-35 Joint Strike Fighter se refleja claramente en las superficies planas del avión, diseñadas para desviar tanta energía como sea posible del radar. Pero el radar no es la única manera de detectar un avión.

Otro ejemplo es la radiación infrarroja generada por fuentes de calor. Un sensor de infrarrojos lo suficientemente sensible, puede captar las diferencias en el calor emitido y puede pintar una “imagen” aproximada de ese objeto, haciéndolo visible.

Usted puede apostar que una gran cantidad de trabajo se ha desarrollado para minimizar las señales infrarrojas del F-35. FLIR Systems, fabricante de sensores infrarrojos (FLIR), apuntó sus cámaras al F-35B Joint Strike Fighter en el Salón Aeronáutico de Farnborough recientemente. Observe cómo el calor se localiza en el F-35B, confinado principalmente a los gases de escape del motor y una pequeña área alrededor de la tobera de escape:

Ahora, compare esto con una reciente exposición de EE.UU. del Comando de Operaciones Especiales en Tampa, FL, con la participación del Ejército EE.UU. MH-6 Little Bird y el MH-60, los que son helicópteros de operaciones especiales de transporte. Los helicópteros crean una pluma de aire caliente que a la vez calienta las partes cercanas del fuselaje del helicóptero.

Ahora considere que el MH-6 es accionado por un solo motor T63-A-700 que genera 425 caballos de fuerza, mientras que el motor de postcombustión F135 del F-35 genera alrededor de 29.000 caballos de fuerza de empuje. Es sorprendente el trabajo que se ha realizado por mitigar la huella del calor saliente de las toberas de empuje del F-35 Joint Strike Fighter, siendo mucho más pequeños que los aviones de antes. Ahora como lograron realizarlo, pues bien eso es obviamente, material clasificado.