busqueda por vida extraterrestre

El instituto SETI expande su búsqueda por vida Extraterrestre, dirigiendo su mirada hacia las estrellas enanas rojas en busca de señales de vida inteligente.

Ahora, la búsqueda por vida extraterrestre se expande a 20,000 estrellas enanas rojas.

El instituto de búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI) ha anunciado que va a ampliar drásticamente su horizonte de búsqueda por inteligencia extraterrestre en la galaxia, SETI comenzara a analizar alrededor de 20.000 estrellas enanas rojas. Todo este nuevo esfuerzo es posible gracias a la importante donación del multimillonario ruso Yuri Milner, quien se comprometió con al menos US$ 100 millones de dólares para solventar la búsqueda por los próximos diez años.

El Instituto SETI explorará las áreas alrededor de las enanas rojas en búsqueda de las ondas de radio que podrían indicar la presencia de vida inteligente. Incluso si una especie exótica no emite ondas de radio a propósito, podríamos ser capaces de detectar señales de su civilización si han desarrollado una tecnología como el radar común.

Las enanas rojas hasta ahora han sido en gran parte ignoradas por los investigadores de SETI. Cualquier planeta que orbita una enana roja en una zona habitable relativamente pequeña y cerca de la estrella se convertiría en un anclaje mareal con la estrella, lo que significa que una cara del planeta siempre estaría frente a la estrella. No habría día y noche, ni un lado con luz  y tampoco un lado oscuro del planeta. Los astrónomos asumieron inicialmente que esto significaría un lado caliente y un lado frío, pero una nueva investigación sugiere que los océanos y una atmósfera podrían difundir el calor de la estrella alrededor del planeta, junto con la creación de grandes áreas en las que el planeta podría ser habitable.

Buscar alrededor de enanas rojas también tiene otras ventajas. “Las tres cuartas partes de todas las estrellas son enanas rojas”, dijo el astrónomo del Instituto SETI Seth Shostak en un comunicado de prensa. “Eso significa que si usted observa un conjunto finito de ellas – por ejemplo las veinte mil más cercanas -, estarán sólo a la mitad de la distancia de las veinte mil estrellas más cercanas que sean más similares al Sol.”

Las enanas rojas también se queman por un tiempo increíblemente largo, que ni siquiera hemos visto una apagarse en toda la historia del universo. Por lo general son miles de millones de años más antiguas que estrellas como el sol, lo que le da a la vida un montón de tiempo para afianzarse y evolucionar. La investigación reciente demostró, que entre el 15 y el 50 por ciento de las enanas rojas tienen planetas orbitando en sus orbitas, lo que aumentaría la posibilidad de encontrar alguna señal.

La búsqueda se llevará a cabo durante los próximos dos años, mediante el uso de las 42 antenas de radio del Allen Telescope Array en el norte de California. Y con un poco de suerte, podremos escuchar una pequeña señal procedente de la última frontera.