vehículos de conducción autónoma

Lyft espera que los vehículos de conducción autónoma realicen la mayoría de sus viajes de aquí a cinco años.

El CEO de la compañía también ve el término de los automóviles privados para el año 2025 en las grandes ciudades.

Cuando Lyft dice que es optimista sobre el futuro de los vehículos de conducción autónoma, la verdad es que se lo toma bastante en serio. El co-fundador de Lyft, John Zimmer público un manifiesto que fija metas muy ambiciosas para la conducción autónoma. En particular, se espera que los vehículos de conducción autónoma realicen la mayoría de los viajes de LYFT dentro de 5 años, y todos ellos dentro de 10 años. Zimmer no dice exactamente cómo su compañía llegará a ese hito tan rápidamente, pero lentamente se ve una transición paulatina hacia los vehículos de conducción autónoma, pero la verdad es que no creo que en un horizonte de diez años una empresa logre tal grado de crecimiento, sobre todo por las leyes que tendrían que ser modificadas para dar lugar a la existencia de vehículos de pasajeros totalmente autónomos.

El ejecutivo no se detiene allí. También la desaparición de los vehículos particulares en las principales ciudades de Estados Unidos en el 2025. Un número mucho menor jóvenes estadounidenses tienen licencias de conducir que la generación anterior, en parte debido a la reducida necesidad de un vehículo personal. Incluso se predice que las ciudades van a cambiar en respuesta a la tecnología, tales como la recuperación de los estacionamientos como espacios comunitarios.

El objetivo del año 2021 puede ser difícil de alcanzar. Esto porque numerosos fabricantes de automóviles recién comenzaran a lanzar al mercado sus primeros vehículos de conducción autónoma. También está el no tan pequeño asunto de la regulación. Para que Lyft pueda cumplir sus sueños, tendría que estar legalizada la conducción autónoma en muchos de los 36 estados en los que opera.

Teniendo en cuenta que el país sólo está tomando pasos tentativos hacia la legalización por el momento, no hay garantía de que se dé el marco jurídico necesario para que la conducción autónoma sea una realidad. Y suponiendo que sea, serán los vehículos de conducción autónoma lo suficientemente populares como para que los habitantes de las ciudades decidan deshacerse de sus vehículos particulares? Pienso que no.

Sea o no realista la visión de Zimmer, su manifiesto, deja claro hacia donde Lyft quiere ir y cuándo. Al igual que Uber, que está convencido de que el futuro de la conducción autónoma en los EE.UU. está a la vuelta de la esquina. Eso va a dictar no sólo sus asociaciones (como con GM) y la investigación, sino que también su actitud hacia los conductores. Ellos no están completamente destinados a desaparecer como en la visión de Lyft, pero serán menos importantes de lo que son actualmente.