vehículos con sistemas de conducción autónoma no son un juego

Los fabricantes de automóviles están batiendo a Silicon Valley en su propio juego, aseverando que el desarrollo de vehículos con sistemas de conducción autónoma no son un juego, ni mucho menos un hobby.

Cuando Google presentó su vehículo con sistema de conducción autónoma, dio la impresión como si la conducción autónoma fuese algo creado por las mentes de Silicon Valley. Y al poco tiempo, Apple también comenzó a trabajar en un vehículo que tenia las mismas características.  Con esto se hacía evidente, por lo menos para la gran mayoría de las personas, que los grandes gigantes de la tecnología, estaba estableciendo el cómo se deben hacer las cosas. Pero resulta que los fabricantes de automóviles tomaron el guante de la conducción autónoma, y lo más probable es que las empresas tecnológicas de Silicon Valley se queden atrás.

Mientras que Apple cada vez realiza menos desarrollos en el área de los vehículos de conducción autónoma, y claramente su proyecto Titan pareciera estar destinado a desaparecer, y por el otro lado tenemos a Google, el cual continúa enviando reportes mensuales sobre la cantidad de veces que sus vehículos autónomos se han vuelto involucrados en accidentes de tránsito, compañías como Ford, GM, Audi, Mercedes, Honda, BMW y Tesla ( lo más parecido a una empresa de tecnología que fabrica automóviles) ya han introducido al mercado vehículos con características semi autónomas. La investigación es grande, pero el desarrollo de un producto es el objetivo final.

No sólo son los fabricantes de automóviles están mostrando sus vehículos en la calle o en las carreteras, sino que los están fabricando de manera más rápida que antes. El cronograma aceptado desde el diseño hasta la sala de ventas para un vehículo nuevo ha sido tradicionalmente de alrededor de cinco años. Pero el próximo vehículo eléctrico de GM, el Bolt, irá desde el concepto hasta la venta al por menor en tan solo tres años.

Mientras tanto, Google ha señalado que quiere asociarse con un fabricante de automóviles, mientras que Apple informa, que tiene la esperanza de hacer lo mismo. Esto no lleva a la gran pregunta: Necesitan los fabricantes de automóviles una asociación con ellos?

La mayoría de los fabricantes de automóviles han establecido oficinas de Silicon Valley para reclutar el talento necesario para construir su propio sistema de conducción autónomo. Además, mientras que Google y Apple son reservados sobre sus proyectos futuros, los fabricantes de automóviles están haciendo planes que son de conocimiento público.

Actualmente GM tiene una gran inversión en Lyft, y la dupla ya se está poniendo a prueba el sistema de esa compañía en las calles de San Francisco. Recientemente Ford dijo que tendrá que desarrollar  vehículos autónomos en un periodo de cinco años. Y Tesla tiene uno de los mejores sistemas semi autónomos en la carretera. Incluso Uber parece haber superado a Google y Apple por poner a los clientes en sus vehículos autónomos en Pittsburgh.

Es encomiable que las grandes empresas como Apple y Google quieran hacer de las calles un mundo más seguro con vehículos autónomos. De hecho, sus desarrollos en este ámbito, bien podrían haber obligado a los fabricantes de automóviles a moverse más rápido. Pero la realidad es que la construcción de un vehículo autónomo – en realidad, cualquier vehículo – es más difícil que la producción de un teléfono móvil, un computador o bien algún software o sistema operativo.

Además, una empresa tiene que estar dispuesta a invertir grandes sumas de dinero. En 2015, la división Moonshot de Google, de la cual es parte su vehículo autónomo, gastó US$ 3.6 billones de dólares en I + D. Eso suena bastante impresionante hasta que uno se da cuenta de que VW gastó una suma cercana a los US$ 15.3 billones de dólares ese mismo año en investigación y desarrollo.

La construcción de un vehículo no puede ser un hobby o un proyecto paralelo. Tiene que ser el foco de atención, de toda la empresa si es que realmente se quiere que sea una realidad. Sólo hay que preguntarle a Tesla, al cual le desarrollar los vehículos que actualmente circulan por las carreteras.

La siguiente etapa de la conducción (o no conducción, como sea el caso) es excitante. Pero en este momento y en el futuro cercano, van a ser los fabricantes de automóviles, y no los gigantes de la tecnología, los que lleven la bandera de esta nueva tecnología.