procesador con Inteligencia Artificial

Intel desarrolló un procesador con Inteligencia Artificial que imita al cerebro humano, se trata de la llamada tecnología neuromórfica “Loihi”, en la cual Intel lleva trabajando por más de seis años.

Muchas empresas de tecnología como Apple, Google, Microsoft, NVIDIA y la propia Intel han creado procesadores para el reconocimiento de imágenes y otras tareas relacionadas con el aprendizaje profundo. Sin embargo, Intel está tomando otra dirección gracias al desarrollo de un procesador experimental llamado “Loihi”. En lugar de confiar en la potencia bruta de la computación, utiliza la llamada “vieja escuela”, haciendo referencia a la todavía no demostrada tecnología “neuromórfica” que se basa en el modelo del cerebro humano.

Intel ha estado explorando la tecnología neuromórfica por un tiempo, e incluso diseñó un procesador en el año 2012. En lugar de puertas lógicas, utiliza “neuronas de punta” como una unidad de cálculo fundamental. Aquellas pueden transmitir señales de fuerza variable, al igual que las neuronas de nuestro propio cerebro. También se pueden activar cuando sea necesario, en lugar de ser controladas por un reloj como un procesador normal.

El procesador Loihi de Intel tiene 1.024 neuronas artificiales, o 130.000 neuronas simuladas con 130 millones de conexiones sinápticas posibles. Eso es un poco más complejo que, digamos, el cerebro de una langosta, pero muy lejos de las 80 mil millones de neuronas que tiene un cerebro humano.

Los cerebros humanos trabajan transmitiendo información por medio de pulsos, fortaleciendo las conexiones frecuentes y almacenando los cambios localmente en las interconexiones sinápticas. Como tal, las células cerebrales no funcionan solas, porque la actividad de una neurona afecta directamente a otras células y grupos de células que trabajan en conjunto y que conducen al aprendizaje y la inteligencia.

Mediante la simulación de este comportamiento con el procesador Loihi, se puede (por lo menos en teoría) acelerar el aprendizaje de la máquina, reduciendo los requisitos de energía hasta en 1.000 veces. Lo que es más, todo el aprendizaje se puede hacer en el procesador, en lugar de requerir enormes conjuntos de datos. Si se incorporan a una computadora, tales procesadores  también pueden aprender cosas nuevas por sí mismos, en lugar de permanecer ignorantes sobre las tareas que no se les han enseñado de forma específica.

Estos tipos de procesadores nos darían el tipo de comportamiento de la Inteligencia Artificial (IA) que esperamos obtener en los robots y otros dispositivos que pueden aprender a medida que van realizando nuevas labores o funciones. “El procesador de prueba tiene un enorme potencial para mejorar las aplicaciones automotrices e industriales, así como los robots personales”, señala Intel.

Eso suena bien, pero hasta ahora, los procesadores neuromórficos todavía tienen que probarse a sí mismos junto a la tecnología de aprendizaje profundo actual. IBM también ha desarrollado un procesador neuromórfico llamado “TrueNorth”, el cual posee 4096 procesadores que simulan alrededor de 256 millones de interconexiones sinápticas. Sin embargo, el especialista en aprendizaje profundo de Facebook, Yann LeCun, dijo que el procesador no sería capaz de realizar tareas como el reconocimiento de imágenes utilizando el modelo de convolución NeuFlow que diseñó.

Intel también ha admitido que su procesador neuromórfico no sería compatible con algunos tipos de modelos de aprendizaje profundo. De hecho, a través de la adquisición de Movidius y MobilEye, Intel ya tiene una línea de visión de máquina y procesadores de aprendizaje que funcionan con los algoritmos actuales de la Inteligencia Artificial. También adquirió una compañía llamada Nervana el año pasado para pelear por el liderazgo en lo que respecta a procesamiento en la nube con NVIDIA.

En cuanto para su procesador Loihi, Intel planea ponerlo a disposición de “las principales instituciones universitarias y de investigación” centradas en la inteligencia artificial en la primera mitad del 2018.

El objetivo es probar la viabilidad del procesador en el uso de nuevas aplicaciones de Inteligencia Artificial. El procesador se construirá usando su tecnología de proceso de 14 nanómetros y el primer modelo de prueba será lanzado en el mes de noviembre de este año.