misil estadounidense

El nuevo misil estadounidense también será más compacto, permitiendo que se adapte a las plataformas móviles de lanzamiento existentes, además de ofrecer una mejor precisión.

Durante casi dos décadas, el ejército de los EE.UU. se ha centrado en los denominados conflictos de baja intensidad contra guerrillas y terroristas. Estas guerras han transformado a los artilleros en infantería, lo que los obligó a abandonar sus vehículos blindados y piezas de artillería para realizar combates del estilo guerrilla urbana. Ahora, cuando esas guerras teóricamente terminan y el espectro de fuerzas de tierra rusas, chinas y norcoreanas fuertemente mecanizadas aparecen en el horizonte, el ejército estadounidense está tratando de aumentar su potencia de fuego convencional, tanto en letalidad como en alcance.

Prototipo del misil LRPF presentado por Lockheed Martin.

Una de esas iniciativas es el misil Long Range Precision Fire o LRPF. El fuego de precisión de largo alcance busca reemplazar al antiguo misil ATACMS con un alcance sustancialmente más largo. Primero desplegado en la década de 1980, el misil ATACMS se lanzó desde vehículos blindados M270. En lugar de su carga estándar de doce cohetes de 227 milímetros, el vehículo blindado M270 podría lanzar dos misiles ATACMS a objetivos situados muy por detrás de las líneas enemigas como cuarteles generales, aeródromos, nodos de comunicaciones y redes, depósitos de almacenamiento de combustible y depósitos de municiones. Los ATACMS tenían un alcance de aproximadamente 100 millas (160 kilómetros) y aniquilaban a su objetivo con municiones de racimo, haciendo mucho más daño sobre un área mucho más amplia que una sola cabeza explosiva.

Como informa el portal Scout Warrior, el Ejército quiere un nuevo misil que supere las prestaciones del ATACMS de varias maneras. El primer requisito es que tenga un rango más largo. Los ATACMS tenían un alcance de 100 millas (160 kilómetros), pero el Ejército cree que la industria de hoy puede hacerlo mejor: el alcance máximo del LRPF será de aproximadamente 310 millas (500 kilómetros). (El Tratado de Fuerzas Nucleares Intermedio de 1987 prohíbe a los Estados Unidos poseer un misil balístico o de crucero con un alcance mayor a 310 millas).

El Ejército también quiere un misil más compacto, lo que significa que los vehículos de lanzamiento deberían llevar el doble de armas: los vehículos M270 debería llevar cuatro misiles LRPF, mientras que los vehículos del tipo HIMARS deberían llevar dos. Los EE.UU. están eliminando gradualmente las municiones de racimo como parte de una reacción global contra las armas que dejan peligrosos residuos en el campo de batalla, y como resultado, el nuevo misil probablemente tendrá una única cabeza explosiva termobárica o bien un solo explosivo “unitario”.

¿Por qué el Ejército necesita nuevos misiles? Para empezar, los misiles ATACMS son físicamente viejos y necesitan una renovación periódica para mantenerlos listos para la acción. Esa opción se vuelve menos atractiva con el tiempo, particularmente cuando los potenciales adversarios continúan desplegando nuevos y mejores misiles. También son técnicamente viejos y no aprovechan los nuevos avances en tecnología de misiles. Hay mucho que decir acerca de los sistemas probados en el mundo del hardware militar, pero la posibilidad de incluir el doble de misiles en los lanzadores existentes y al mismo tiempo triplicar su alcance es una perspectiva bastante atractiva.

El alcance más largo de un LRPF no solo le permite atacar objetivos en lo profundo del territorio enemigo. Un alcance más largo también puede ayudar a las unidades de artillería a mantenerse fuera del alcance de los misiles enemigos. El misil balístico Iskander-M, el primo ruso de los ATACM, tiene un alcance de 248 millas (400 kilómetros). Los LRPF permitirán que las unidades estadounidenses “superen” a sus homólogos rusos, lanzando ataques con misiles desde una relativa seguridad sin temor a un contraataque.

¿Bajo qué circunstancias se usaran los LRPF? En un eventual conflicto armado en Europa, se lanzarían misiles LRPF contra los objetivos del ejército ruso, diezmando sus unidades de comando, control y apoyo detrás de las líneas enemigas y paralizando las fuerzas rusas en el campo. En el Pacífico, los artilleros de la Marina podrían ubicar vehículos del tipo HIMARS en una isla en el Mar del Sur de China y atacar a las fuerzas enemigas en las islas cercanas a 300 millas (500 kilómetros) de distancia.

Según Scout Warrior, Raytheon y Lockheed están compitiendo por el contrato de los futuros misiles LRPF, con una decisión final programada para aproximadamente el año 2020. El nuevo misil está programado para estar operativo alrededor del año 2027.