Bitcoin

Esta semana la criptomoneda Bitcoin marco un nuevo hito en su historia al superar la barrera sicológica de los US$ 10.000 dólares la unidad.

Bitcoin ha desafiado las expectativas del mercado antes, pero en este 2017, no solo se volvió más valiosa, sino que además Bitcoin y Ethereum se han convertido en una parte reconocida del sistema financiero, aunque todavía se trata de un mercado de criptomonedas que no cuenta con una regulación formal y eso hace que aun estén cubiertas por una especie de manto nebuloso.

Bitcoin se cotizaba cerca de los US$ 960 dólares a comienzo de este año, y ha aumentado de manera constante desde entonces, con un fuerte salto en los últimos dos meses. Hay varias explicaciones complementarias para esto, pero este último boom fue en parte provocado por el CME Group, un mercado de futuros que anunció su intención de comenzar a cotizar Bitcoin antes de fin de año. Es un sello de aprobación que podría ayudar a consolidar la posición de los Bitcoins en otras instituciones financieras importantes, muchas de las cuales ya están manejando el comercio relacionado con el Bitcoin de alguna manera.

Incluso JPMorgan Chase, cuyo CEO, Jamie Dimon, el cual en una conferencia realizada no mucho tiempo atrás, señalaba que esta moneda virtual era para traficantes y delincuentes, además enfatizo que despediría a cualquier persona que intercambiara Bitcoin, ahora parece estar considerando un plan para permitir que sus clientes accedan al mercado futuro de CME.

No todos creen que Bitcoin o el Ethereum estén listos para entrar en el mercado de futuros. El director de Themis Trading, Joe Saluzzi advirtió que la moneda está peligrosamente no regulada: “Me recuerda la crisis financiera una vez más”, dijo a CNBC. Y Bitcoin es tan volátil que gastarlo no tiene sentido. Nadie sabe cuán valioso se convertiría un solo Bitcoin, mientras que Thomas Glucksmann, del trader de divisas Gatecoin, dijo que US$ 10.000 dólares aún era “barato en mi opinión”, Bitcoin también sufrió fallas catastróficas prolongadas, incluyendo una larga recesión en el 2013.

Como ejemplo de qué tan surrealistas pueden ser las fluctuaciones de Bitcoin, el escritor de Gizmodo Kashmir Hill tuiteó acerca de comprar una cena de sushi en 2013 por el equivalente a US$ 99.000 dólares en la actualidad.

Todavía hay lugares en los que los pagos con Bitcoins tienen sentido, aunque a veces son desagradables: los grupos de extrema derecha los han usado para conseguir financiamiento y además, la tecnología subyacente del blockchain tiene innumerables usos que no están enfocados solamente en criptomonedas como Bitcoin Y Ethereum, sino también el de procesar de manera muy rápida transferencias internacionales de dinero con fines que no siempre se encuentran dentro del marco de la ley. Y esto lo hacen principalmente porque las criptomonedas como el Bitcoin y Ethereum no se pueden rastrear.

Pero las personas también han encontrado usos para la criptomoneda que van más allá de reemplazar el efectivo. El ejemplo más conocido del 2017 podrían ser las ofertas iniciales de monedas o ICO, en las que las empresas venden tokens (fichas) digitales basadas ​​en criptomonedas como Ethereum. Las ICO abarcan desde serios esfuerzos de recaudación de fondos hasta chistes absurdos pero sorprendentemente exitosos, y algunos han obtenido el respaldo de personas como Paris Hilton y Ghostface Killah del Clan Wu-Tang. Y a diferencia de Dogecoin u otras monedas, han atraído una seria atención reguladora.

Algunos países han prohibido completamente las ICO: China prohibió las ofertas como una forma de “financiación pública ilegal”. Pero otros países han intentado aclarar cómo las reglas existentes se aplican a ellas. La Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos dictaminó que algunas ICO caían bajo la ley de valores, diferenciándolas de los esfuerzos generales de crowdfunding. Los reguladores japoneses también describieron cómo las ICO pueden caer bajo las reglas financieras existentes.

El estado legal general de las criptomonedas es aún complicado, pero varios países tomaron importantes decisiones políticas en torno a ellas en este 2017. Algunos de estos son negativos: China cerró las bolsas de divisas a principios de este año, aunque los comerciantes se han trasladado a otras plataformas, y la SEC rechazó una aplicación de alto perfil para un fondo de acciones de Bitcoin. Muchos otros países han dado señales más ambiguas. El presidente ruso, Vladimir Putin, ordenó a los reguladores desarrollar un amplio conjunto de reglas para los mineros de criptomonedas y para los comerciantes, incluso cuando los funcionarios han señalado una ofensiva. El gobierno de India lanzó un comité a principios de este año para estudiar la regulación de la moneda digital, y el Tribunal Supremo recientemente lo instó a acelerar su trabajo.

Las personas han sido procesadas por delitos relacionados con criptomonedas como los esquemas de tipo Ponzi en los últimos años, y los gobiernos han emitido boletines informativos sobre el Bitcoin. Algunas de estas nuevas decisiones simplemente plantean nuevas preguntas: la SEC, por ejemplo, no abordó cómo castigaría a una red descentralizada por violar las normas de valores.

Del mismo modo, llamar la atención de los inversores y reguladores no nos dice si el Bitcoin o el Ethereum tendrán éxito a largo plazo o si las criptomonedas desempeñarán un papel importante en la vida de la mayoría de las personas. Pero incluso si las criptomonedas no están compitiendo directamente con sus contrapartes tradicionales, el año pasado muestra cuán importantes se han vuelto tanto para los reguladores como para los inversores.

Pero mientras no exista una regulación clara que determine las reglas del juego bajo un marco regulatorio supervisado y que controle a los actores involucrados como traders de criptomonedas, fondos de inversión de criptomonedas y también a los inversionistas, todo lo que sigue aconteciendo tanto con el Bitcoin como con Ethereum estará basado casi totalmente en la especulación.