Como Bitcoin sufre su mayor caída este trimestre, arrastrando a la gran mayoría de las criptomonedas, entre las que s encuentran Ethereum, Bitcoin Cash, Litecoin, Dash, etc.

Por más que el mundo de las criptomonedas esté plagado de incertidumbres, siempre se debe estar preparado para alguna de estas no muy agradables sorpresas. Justo cuando Bitcoin parecía dispuesto a superar la marca de los US$ 20.000 después de semanas de un crecimiento explosivo y un año de sorprendente crecimiento, la criptomoneda mas popular, y por cierto la original, está sufriendo su mayor caída en bastante tiempo y las otras criptomonedas han sido arrastradas cuesta abajo junto con ella.

Aunque el Bitcoin ha existido durante más de una década, su estupendo crecimiento en valor de casi un 2.000 por ciento durante el 2017 realmente la hizo tremendamente popular y tal vez uno debería haber escuchado a quienes alertaban de la gran volatilidad de este tipo de criptomoneda, pero en fin al final todo es parte del juego.

Cuando las principales publicaciones y aquellas muy alejadas del núcleo tecnológico profundamente complejo de las criptomonedas comienzan a hablar sobre la inversión en criptomonedas y de una posible burbuja que supuestamente esta cada vez más cerca de estallar, aunque nadie tiene la certeza de esto, sobre todo si consideramos que en el caso particular del Bitcoin este alcanzara su número de unidades totales recién para el año 2140, una posible burbuja aun se ve como algo demasiado lejano, sobre todo si consideramos su baja capitalización actual.

Por mi parte pienso que el Bitcoin mas que una moneda, terminará siendo el nuevo oro digital en el cual nos refugiaremos para resguardar nuestras pequeñas o no tan pequeñas inversiones.

Otros dedos han sido apuntados al Bitcoin Cash, una moneda alternativa que ha visto los rumores sobre el uso de información privilegiada en las últimas semanas.

Pero al final del día, no importa de quién sea la culpa de esta última recesión, el hecho es que ahora hay muchos que luchan por descubrir qué hacer con su criptomonedas, cuyo valor se reduce rápidamente. Bitcoin se desplomó más del 25 por ciento en los últimos días y algunas de las otras monedas alternativas más populares como Litecoin y Ethereum han caído junto con ella, cayendo en algunos casos hasta en un 30 por ciento en las últimas 24 horas del día viernes.

Sin embargo, el consenso general entre quienes ya han visto todo esto antes es “hodl”, un error ortográfico deliberado de “esperar o aguantar”. A menudo también se considera como un acrónimo de “aferrarse a la vida”, la verdad es que se esperan más de estas caídas, y lo importante es no perder la confianza en las criptomonedas (me refiero a las más populares y no a aquellas criptomonedas desconocidas que no aportan absolutamente nada, solo inestabilidad al mercado digital) como un modelo económico futuro que va más allá de una toma de efectivo rápida, sino mas bien como una inversión al mediano a largo plazo, ya que los ciclos de las criptomonedas han demostrado que después de una baja importante, estas siempre repuntan significativamente.

De hecho, Bitcoin tradicionalmente ha perdido valor en cortos períodos de tiempo antes de volver a subir de manera constante e incluso posicionarse en valores mucho más altos, al igual que el resto de las criptomonedas como Ethereum.

Aunque nadie puede predecir el futuro y ciertamente aun menos cuando se trata del Bitcoin y sus contemporáneos, hay millones de personas involucradas en su minería, comercialización y ‘hodling’. Eso solo debería sugerir que ninguno de ellos terminara valiendo nada.

Puede llevarles un tiempo recuperarse, pero es posible que dentro de poco tiempo esta última depresión sea solo una de muchas en el camino hacia nuevos máximos históricos, hasta que finalmente lleguemos a un punto en el cual cada moneda encuentre su propio punto de estabilización determinado por la oferta y la demanda, y presupuesto por las características propias de cada criptomoneda, que suele ser aquello que las hace diferentes a sus contendientes y que también influye enormemente en los usos que se le pueden dar a cada una dentro de la floreciente economía digital.