La solución para la falla de seguridad en los procesadores Intel podría ralentizar su computador, ya que esta requiere de un cambio significativo a nivel del sistema operativo.

Intel está lidiando con otro importante error de seguridad en sus procesadores… y esta vez, la solución para esta falla de seguridad podría no ser menor.

Los investigadores han descubierto una vulnerabilidad de diseño en los procesadores de Intel durante la última década que tiene relación con la capacidad de los programas normales para determinar el contenido o el diseño de la memoria kernel protegida (es decir, áreas reservadas solo para el sistema operativo).

Si bien los detalles específicos no se han dado a conocer, la solución sería separar por completo la memoria del núcleo de esos procesos ordinarios. Eso podría tener un impacto significativo en la velocidad, ya que requiere realizar un cambio entre dos espacios de direcciones de memoria cada vez que haya una llamada al sistema o una solicitud de interrupción de hardware.

La magnitud de la desaceleración dependerá del procesador y de la tarea en cuestión. Se espera que los mayores golpes lleguen a los sistemas de virtualización como Amazon EC2 o Google Compute Engine. The Register afirma que las bajas en el rendimiento podrían oscilar entre el 5 y el 30 por ciento, pero hay evidencia que sugiere que bajas más fuertes también podrían ser posibles. No obstante, todavía no se han realizado pruebas exhaustivas si esto afecta o no a las tareas cotidianas, como los juegos o la navegación web.

Como es un defecto a nivel del procesador, la falla afecta prácticamente a todos los sistemas operativos, incluidos Linux, macOS y Windows. Se sabe que las reparaciones de software están en proceso para al menos Linux y Windows, pero una verdadera solución que mantenga el rendimiento requerirá cambios a nivel del procesador. Por su parte, AMD informa que sus procesadores no se ven afectados debido a las diferencias clave en el manejo de la memoria.

Hasta ahora Intel se ha negado a emitir algún comunicado. Sin embargo, llamar a esto inoportuno sería una subestimación. Después de años de mantener un liderazgo de rendimiento bastante seguro, se enfrenta a una dura competencia de los procesadores Ryzen y Epyc de AMD.

Y lo último que necesita Intel en este momento, es una falla de seguridad que no solo requiera retoques a nivel del diseño de sus procesadores, sino que esta solución también podría ralentizar prácticamente todos los procesadores que comercializa Intel una vez que los parches de seguridad sean aplicados.