La revolucionaria técnica CRISPR de edición de genes podría no funcionar en la mayoría de los humanos, convirtiéndose esto en un tremendo revés para los científicos e investigadores de esta revolucionaria técnica de edición genética.

La tecnología de edición de genes CRISPR tiene el potencial de cambiar todo sobre la medicina. Con CRISPR, los científicos y los médicos pueden editar potencialmente el genoma de una persona sobre la marcha, solucionando todo tipo de enfermedades genéticas con un procedimiento simple y no invasivo.

Al menos, ese era el plan. En realidad, revolucionaria técnica CRISPR, es bastante complicada, y cualquier intento de usarla en pacientes humanos conduce inevitablemente a una compleja ingeniería. Un documento reciente de un grupo de investigadores de Stanford incluso encontró que la mayoría de los humanos incluso podrían ser inmunes a CRISPR por completo.

Los hallazgos fueron escritos en un documento preliminar, lo que significa que aún no ha sido revisado por pares ni publicado en una revista. Sin embargo, el documento ha recibido una gran cantidad de atención por parte de expertos en genética.

Parte del sistema CRISPR proviene de bacterias, que a menudo lo usan como arma defensiva para atacar virus y otras bacterias. CRISPR fue descubierto en 2012 y modificado para entregar ADN personalizado a las células humanas, pero en su esencia sigue siendo algo que proviene de las bacterias. Eso significa que nuestro sistema inmunológico probablemente haya evolucionado para combatirlo.

En el centro del problema se encuentra una proteína llamada Cas9, que se usa como parte de CRISPR-Cas9 para atacar y cortar secciones específicas de ADN. Sin la proteína Cas9, CRISPR no funcionaría, pero el problema radica en que es esta proteína específica la que nuestros cuerpos habría aprendido a combatir. La proteína Cas9 se encuentra típicamente en bacterias dañinas como el Staphylococcus aureus y el Streptococcus pyogenes, que causan infecciones por estafilococos y estreptococos, respectivamente, por lo que generalmente es bueno que nuestros cuerpos combatan la proteína.

Sin embargo, esto presenta un obstáculo para los investigadores que aprenden a cómo usar CRISPR en ensayos en humanos. Ya existen algunos trucos que los investigadores están utilizando para poder engañar a nuestro sistema inmunológico, como también usar CRISPR solo fuera del cuerpo o en lugares a los que las células inmunes no puedan llegar, pero finalmente deberemos cambiar la proteína Cas9 por una proteína diferente, contra la cual nuestro organismo no active  las defensas de nuestros cuerpos. Y si realmente es así, que la proteína Cas9 activa nuestro sistema inmunológico, los investigadores de la revolucionaria técnica CRISPR podrían enfrentar un serio revés.