En un principio más de 200 tanques Abrams recibirán el sistema de protección activa contra misiles llamado Trophy.

Más de 250 tanques Abrams del Ejército de los EE.UU. estarán equipados con un sistema diseñado para detectar y destruir ojivas antitanque.

El portal de defensa Breaking Defense informó que el ejército de los EE.UU., como parte de su presupuesto para el año 2019, comprará 261 sistemas de protección antitanque Trophy (APS) para sus tanques Abrams. Las mejoras están diseñadas para proteger al tanque en los campos de batalla donde los cohetes y misiles rusos son una amenaza.

Las mejoras surgen como respuesta a un estudio del ejército llevado a coba por un periodo de tiempo de dos años sobre los llamados sistemas de protección activa para sus vehículos blindados. Los sistemas de protección activa (APS) en general, y Trophy en particular, trabajan equipando un vehículo blindado con un anillo de antenas de radar destinadas a localizar amenazas en todas las direcciones. Una vez que se detecta un misil antitanque entrante, el sistema rastrea la amenaza y calcula su trayectoria. El sistema dispara un patrón de metal parecido a una escopeta para interceptarlo y destruirlo.

El interés del Ejército en los sistemas APS es otra señal de que el servicio se está reorientando para alejarse de la guerra de estilo guerrillero de los últimos 14 años y ha vuelto a enfrentarse a las amenazas tradicionales como lo es el ejército ruso. Las guerrillas iraquíes y los talibanes afganos se limitaron a utilizar armas antitanque ligeras que normalmente no podrían hacer mucho contra el M1 fuertemente blindado. Pero el ejército ruso es una historia completamente diferente, con una gran variedad de cohetes y misiles antitanque modernos y varios miles de tanques y helicópteros antitanque. Las fuerzas terrestres rusas tomaron Crimea en 2014 y han organizado repetidamente ejercicios militares provocativos dirigidos a los aliados de la OTAN en los países bálticos y Europa del Este.

Los sistemas de protección activa son bastante ligeros en estos días. El sistema Trophy agrega solo 800 kilogramos a un tanque cuyo peso es de 70 toneladas, a la vez que proporciona protección contra algunas de las armas antitanque más poderosas que existen en la actualidad. Para lograr una cantidad similar de protección pasiva, un tanque tendría que agregar muchas más toneladas de acero o de uranio empobrecido, lo que aumentaría el estrés en el motor y la suspensión y haría que el vehículo fuera más lento y menos móvil, haciéndolo mucho más vulnerable en el campo de batalla.

Las tres brigadas que recibirán el sistema de protección activa contra misiles Trophy se desconocen, pero es casi seguro que incluirán a las dos brigadas que rotan regularmente en el exterior para entrenar y proteger a los aliados de Estados Unidos. El ejército de EE.UU. envía de forma regular una brigada a Corea del Sur y otra a Europa por periodos de un año.