Con los procesadores Ryzen del año pasado, AMD volvió a entrar en el mundo de la informática de escritorio de alto rendimiento. Ahora está mejorando esos diseños con sus procesadores Ryzen de segunda generación, que son un poco más rápidos y más eficientes. Y, debido a la demanda de los fans, AMD también está incluyendo su cooler llamado “Wraith” con cada nuevo procesador. La gran ventaja de este año: AMD está en una posición aún mejor para competir con Intel.

El modelo Ryzen de gama alta es el Ryzen 7 2700X de ocho núcleos, que sustituye a los 1800X y 1700X del año pasado (honestamente no son tan diferentes). Con un reloj base de 3.7GHz, y una velocidad turbo de 4.3Ghz, es más rápido que el 1800X, que corría entre 3.6Ghz y 4Ghz. El nuevo procesador también tiene un precio más competitivo de 329 dólares en los Estados Unidos, en comparación con los precios de lanzamiento de 399 y 499 dólares del 1700X y 1800X. En comparación, el i7-8700K de seis núcleos de Intel se vende por alrededor de 350 dólares.

En el extremo más asequible, está el Ryzen 5 2600 de seis núcleos, que costará US$199. Tiene una velocidad de reloj de entre 3.4Ghz y 3.9GHz, y debería ser un competidor sólido para el Core i5-8500 de Intel, de similar precio. Los nuevos procesadores están construidos sobre la arquitectura Zen+ de 12 nanómetros de AMD, así que puedes pensar en ellos como una ligera mejora con respecto a los modelos del año pasado. Por otra parte se espera que la plataforma Zen 2 debute el próximo año.

 

AMD mantiene todos los detalles sobre los nuevos procesadores Zen en secreto hasta su lanzamiento el 19 de abril. Pero sí reveló algunos detalles: estos correrán con el nuevo chipset X470 AM4 y serán compatibles con su tecnología StoreMI, que puede acelerar el rendimiento del disco al vincular las unidades SSD, los discos duros tradicionales y la memoria RAM.