A medida que los smartphones se vuelven más potentes, también generan más calor y con el propósito de mantenerlos a una temperatura operativa, estamos empezando a ver más teléfonos con sistemas de refrigeración por agua. Pero, realmente de que se trata esa tecnología?

Los smartphones o teléfonos inteligentes modernos son básicamente pequeños computadores de bolsillo: son increíblemente potentes, con CPU y GPU más potentes que algunos computadores más antiguos. Como resultado de toda esta potencia en un espacio tan pequeño, mantener el hardware frío se ha convertido en un reto para los fabricantes de estos dispositivos.

La mayoría de los fabricantes de smartphones han tenido que pensar fuera de la caja para encontrar una solución adecuada para mantener los teléfonos funcionando en frío a medida que aumenta el rendimiento, y la refrigeración por agua parece ser esa solución. Pero no es lo mismo que el proceso de enfriamiento por agua utilizado en los PC: ya que en el caso de los smartphones no hay líquido que fluya por el sistema.

Últimamente se ha hablado de “refrigeración por agua” en los teléfonos Samsung Galaxy Note 9 y el Pocophone, que utilizan esta función para mantener el dispositivo a una temperatura segura. Pero esos no son los primeros teléfonos en usar un sistema de este tipo: Samsung ya introdujo un sistema de refrigeración por agua en el Galaxy S7.

Cómo funciona el sistema de refrigeración por agua en los smartphones

Con el Galaxy S7, Samsung desarrolló un método de refrigeración por agua que utiliza un tubo térmico de cobre para dispersar el calor lejos de la CPU, especialmente cuando el procesador es más exigido. Hay un poquito de líquido en este tubo, no lo suficiente para ver si el tubo está abierto (muchas personas lo probaron cuando el teléfono fue lanzado por primera vez).

En cambio, el proceso de refrigeración por agua funciona por condensación. A medida que el procesador se calienta, el líquido se vaporiza, manteniendo la CPU fría. El vapor entonces viaja al extremo opuesto de la tubería de calor, donde se condensa de nuevo en líquido cuando se enfría. Este proceso, junto con una fibra de carbono TIM (Thermal Interface Material) es un método muy eficaz para enfriar el hardware del teléfono.

Los smartphones actuales utilizan un sistema similar, pero Samsung amplía la idea original con un “sistema de refrigeración agua-carbono” en el modelo Note 9.

Con el Note 9, Samsung sabía que necesitaba aún más potencia de refrigeración que con el S7 (o cualquier otro teléfono anterior). Esto se logró de dos maneras: incorporando un tubo térmico más ancho y añadiendo una capa de cobre entre dos esparcidores térmicos para transferir más calor.

Todo el sistema de refrigeración funciona por capas. Justo encima del procesador, hay una capa de fibra de carbono (que es excelente y transfiere calor) debajo de una fina pieza de cobre. Por encima de esto, hay otro tipo de material de transferencia térmica no especificado (podemos asumir que es algún tipo de silicona), y luego el tubo de calor térmico de cobre. Justo encima de la tubería hay un esparcidor térmico para evitar que el calor se concentre en un solo lugar.

Otros teléfonos usan sistemas similares -quizás no tan sofisticados- pero los básicos deberían ser aproximadamente los mismos. El agua generalmente no es más que vapor en la mayoría de los casos, por lo que no es tanto un sistema “refrigerado por agua”, sino más bien un sistema “refrigerado por vapor”.