La empresa reconoció que la participación de los usuarios en el servicio era muy baja y que la que pretendía ser la red social de Google, para compartir contenido, nunca logró afianzarse como tal, derivando finalmente en la decisión de poner fin a Google+.

Después de una violación masiva de datos reportada por primera vez por The Wall Street Journal, Google anunció hoy que está cerrando su red social Google+ para los consumidores. La compañía finalmente admitió que Google+ nunca recibió la amplia adopción o compromiso con los usuarios que había esperado, de acuerdo con un artículo en un blog, el 90 por ciento de las sesiones de usuarios de Google+ duran menos de cinco segundos.

Y a la luz de estas preocupaciones de seguridad recientemente reveladas con la API de Google+, la empresa ha optado por poner fin a su sufrimiento en lugar de tratar de hacer que la red social sea más segura.

La empresa descubrió un error en una de las API de Google+ People que permitía a las aplicaciones acceder a datos de perfiles de Google+ que no estaban marcados como públicos. Esto incluía campos de datos estáticos como nombre, correo electrónico, ocupación, sexo y edad. No incluía información de los post de Google+. El error fue corregido en marzo del 2018, pero Google no informó a los usuarios en ese momento. “Hemos creado Google+ teniendo en cuenta la privacidad y, por lo tanto, mantenemos los datos de registro de esta API durante sólo dos semanas”, afirmó la empresa en una entrada del blog. “Eso significa que no podemos confirmar qué usuarios se vieron afectados por este error.”

Sin embargo, Google+ seguirá siendo un producto para los usuarios de Empresas. Es, con mucho, el uso más popular de la red social. Por lo tanto, la empresa ha tomado la decisión de que Google+ es más adecuado como una red social interna para las empresas, en lugar de un producto de consumo masivo para usuarios. Google anunciará nuevos productos centrados en la empresa para Google+ en un futuro próximo.

La decisión forma parte del Proyecto Strobe, que es la investigación interna de Google sobre el acceso de terceros a cuentas de desarrolladores a los productos de Google y Android. Examinar detenidamente los controles de seguridad, así como el bajo nivel de participación de los usuarios, que probablemente se deba a problemas de privacidad. El objetivo es identificar las áreas donde los controles de privacidad deben ser más estrictos.