Esta es una pregunta que siempre es sinónimo de debate en los círculos de jugadores, cuántos FPS es lo ideal para los juegos? Pero claro está, las respuestas, por supuesto, varían mucho de persona a persona, y de si eres un jugador que compite online.



En este artículo, pretendemos responder a esta pregunta de una vez por todas desde una perspectiva lo mas imparcial posible.

Tanto si eres nuevo en el mundo de los videojuegos y no estás seguro de lo que son las FPS (Frames Per Second por sus siglas en ingles o Cuadros por Segundo en español) o bien si eres un veterano que tiene dudas, aquí podrás encontrar respuestas a la mayoría de tus preguntas.

¿Qué son los FPS?

FPS es un acrónimo que significa cuadros por segundo. Esencialmente, mide cuántas imágenes puede renderizar una GPU (unidad de procesamiento gráfico o simplemente tarjeta gráfica) y cuántas se muestran en el monitor por cada segundo.

Por ejemplo, si un juego corre a 1 fotograma por segundo, sólo verías una imagen por segundo. Esto es más parecido a una presentación de diapositivas que a una experiencia en tiempo real y un juego sería literalmente imposible de jugar bajo esas condiciones.

Así que, al final, cuantos más fotogramas se muestren cada segundo, más suave será la experiencia de juego.

Rango de los FPS

El ojo humano es un órgano muy avanzado, pero apenas puede diferenciar entre un par de cuadros más o menos. Debido a esto y a los estándares impuestos por el hardware, los FPS se redondean hacia arriba:

30 FPS – El rendimiento al que se dirigen las consolas y los PCs de gama baja. Ten en cuenta, sin embargo, que la tartamudez del juego sólo se nota en velocidades inferiores a 20 FPS, por lo que cualquier cosa por encima de 20 FPS se puede considerar jugable.

60 FPS – Este es el objetivo para la mayoría de los PCs de juegos. En las consolas, sólo los juegos menos exigentes o mejor optimizados pueden manejar 60 FPS de manera constante.

120 FPS – Una velocidad de fotogramas que sólo es posible en monitores con frecuencias de actualización de 144-165 Hz, es lo que sólo los PCs de juegos de gama alta más potentes pueden alcanzar. Esto no es posible con las consolas, por lo menos no aun.

240 FPS – Los framerates más altos sólo son posibles con los monitores de 240 Hz más avanzados y el hardware más potente.

Ten en cuenta que cuanto más alta sea la velocidad de fotogramas, más difícil será para el ojo humano distinguir una diferencia. Por ejemplo, cualquiera podría ver cuánto más suave es 60 FPS en comparación con 30 FPS, pero es difícil ver la diferencia entre 120 FPS y 240 FPS en tiempo real, incluso cuando se comparan uno al lado del otro.

¿Para qué son buenas las diferentes velocidades de FPS?

Aquí llegamos a la pregunta importante. Sin embargo, es una que es imposible de responder.

Y a continuación te digo el por qué?

Sencillamente porque no existe un único y mejor Framerate que sea ideal para todo el mundo y para todo tipo de juegos. Dejando a un lado las preferencias personales, se puede resumir así:

30 FPS – Bueno para un solo jugador y para una experiencia más cinematográfica.

60 FPS – Sólo verdaderamente relevante para el multijugador competitivo, ya que puede mejorar el tiempo de reacción. Aún más importante para los juegos en los que reaccionar a las animaciones es clave.

120 FPS – Sólo para los jugadores competitivos más serios

240 FPS – También para jugadores competitivos que están dispuestos a invertir cantidades extremas de dinero en hardware que pueden empujar este tipo de framerate. Proporciona una mejora mínima sobre los 120 FPS.

Conclusión

Por lo tanto, al final, la frecuencia de fotogramas que debes seleccionar se basa en gran medida en tus preferencias personales y en el tipo de juegos a los que jugarás.

30 FPS puede ser una experiencia más agradable y cinematográfica, pero cuando se trata de multijugador o simplemente mejorar la experiencia de juego, 60 FPS ofrece una ventaja que no debe ser ignorada, además de ofrecer una experiencia de juego mucho más suave en términos generales.

Y finalmente, a menos que seas un jugador extremo, no te recomiendo invertir en monitores con frecuencias de actualización de más de 100 Hz y hardware que pueda renderizar más de 100 fotogramas por segundo.