Después de una gran dosis de incertidumbre,  estamos empezando a entender más acerca de Oumuamua, el primer objeto interestelar conocido que visita el Sistema Solar.



Un estudio publicado recientemente indica que el objeto no puede ser tan grande. Como la detección infrarroja del Telescopio Espacial Spitzer no pudo captar la entidad en forma de cigarro, eso la hace relativamente pequeña.

Es probable que tenga menos de 800 metros en su longitud más larga. Tampoco puede tener un diámetro mayor de 439 metros, y esa cifra podría ser tan pequeña como 100 metros.

La investigación también encontró algo inusual: es extremadamente reflexivo (capacidad de reflejar la luz), potencialmente hasta 10 veces más que los cometas del Sistema Solar. Sin embargo, lo que causó esto no es seguro.

Podría ser que Oumuamua perdió mucha de la suciedad y el polvo de su superficie al pasar cerca del Sol, que (combinado con el gas del propio objeto) lo dejó cubierto de hielo y nieve reflectante. Esto sucede con los cometas locales, aunque no necesariamente en este grado.

Hay un problema importante con la verificación de los detalles: es probable que sea demasiado tarde. El objeto está ahora más o menos tan lejos del Sol como Saturno, y eso lo pone demasiado lejos para ser estudiado por los actuales telescopios espaciales.

Cualquiera que sea su naturaleza exacta, es posible que tengamos que esperar mucho tiempo para obtener más respuestas, si es que las obtenemos algún día.